Libifénices, escitas y celtas.

Observaciones sobre el fresco de Kef el-Blida (Túnez)


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Conclusión
El valor de los frescos de Túnez reside sobre todo en llamar la atención sobre aspectos menos estudiados del norte de Africa. No debería extrañarnos demasiado que algunos de los elementos culturales similares entre sí nos lleven hasta la actual Turquía. La influencia del Egeo en el origen de la Edad de Bronce en la Península Ibérica ha sido reconocida desde siempre (El Argar), aunque ha empezado a ser cuestionada en los últimos años por autores como Renfrew, basándose en la cronología más exacta del carbono 14 y la dendrología: Childe has been tourned a moderate diffusionist: all his arguments were based on careful and informed cross-cultural comparison, and he discussed also the theoretical aspects of diffusion [5]. But it is important to realise that the whole of his chronology for Neolithic Europe rested upon two major hypotheses: that the east-central European Copper Age, and subsequently the Aunjetitz Bronze Age, were inspired by similar and prior developments in the Aegean and the Near East; and that the Chalcolithic 'Early Bronze Age' cultures of Iberia, and at a further remove the entire megalithic movement in western Europe, were likewise preceded and inspired by developments in the Aegean world of the Early Bronze Age. (Renfrew: 265)
Pierre Cintas, cuyo libro sobre la protohistoria de Túnez no había tenido oportunidad de leer hasta el momento casi de haber acabado este artículo (no está incluido en la bibliografía de Lance), estaba también influeciado por Childe. Después de un estudio comparativo muy exhaustivo entre tipos de cerámica del Maghreb, Sicilia, Malta y el Egeo llega a la misma conclusión de una influencia masiva desde el Egeo, que llega al norte de Africa por Sicilia y por España.
En cuanto al fresco de Kef el-Blida Cintas había llegado primero a una conclusión: "Toutes les peintures releées dans les haouanet, en effet, sont inévitablement après examen et en raison meme des sujets qu´elles représentent, à rapporter à des temps postérieurs au Ve siècle avant notre ère. Quant au bateau du hanout des Mekhna, on avait pensée qu´il ne saurait non plus etre attribué à une antiquité reculée. Bon nombre des tetes de ses occupants sont figurées de face et c´est là un détali qui le place hors de tout archaïsme ..." (Cintas: 33), de la que se arrepintió después, al descubrir que los llamados haounout (las cámaras sepulcrales), eran del neolítico y que tienen su paralelo más claro en claro en Sicilia, (Pantalica), Malta y Turquía, pero que habían sido reutilizados incluso hasta en el periodo romano. El horizonte cronológico del barco queda entonces abierto a cualquier tipo de especulaciones. Solignac, uno de los autores citados por Cintas, llega a la siguiente conclusión, (y parece ser que ve la figura tumbada de la derecha ... ¡Como un pulpo!):
..."Ainsi se confirmerait mon opinion que les *haouanet de Tunisie seraient de tradition cretoise. Je ne pense pas, cependant, que ces monuments soient anterieurs au Minoën récent : les boucliers ronds, le poulpe tres schematisé dont les tentacules sont réduits a quatre, militent plutot en faveur de l´age du bronze ... " (Cintas: 32)
No se puede tampoco descartar un conexión con Etruria. Aparte de los argumentos enumerados por Blázquez (nota 3), no se puede negar un tipo de organización de las ciudades del hinterland de Cartago semejante al de las ciudades etruscas y con las federaciones de ciudades de la zona oeste de Turquía como la Liga Jónica, Lydia, Licia (donde curiosamente hay una ciudad con el nombre de Finike) y Caria. Las leyendas sobre el origen de los etruscos hablan de una emigración desde Lydia y las leyendas de estos pueblos del oeste de Turquía hablan generalmente de los pelasgos/pelasgios, los primitivos habitantes de Grecia antes de la llegada de los griegos.
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